Como os anunciamos hace unos meses ya tenemos el blog de nuestra farmacia. Con él, pretendemos crear otra herramienta de comunicación entre vosotros, nuestros clientes, y nosotros como profesionales de la salud.
Cuando me planteé este blog sólo quería una cosa, que os fuese útil, por ese motivo intentaré usar un estilo desenfadado, claro y huyendo en todo lo posible de un lenguaje muy técnico, plagado de "palabrejas" que os demuestre que sé mucho o que consulto muy bien la bibliografía, pero que no os enteráis de nada.
Para ello quiero contar con vuestra ayuda. No os quedéis con ganas de preguntarme lo que no entendáis, algún término o expresión y, por supuesto, de proponerme temas sobre los que queráis saber mi opinión o del que queráis saber más cosas, eso hará de esta herramienta algo útil y dinámico, que es mi principal objetivo.
Intentaré abordar temas de interés general por su estacionalidad o actualidad, pero como os he dicho antes lo más interesante sería que me propusierais temas vosotros.
Para inaugurarlo os voy a hablar de las radiaciones UVA y UVB, qué son, qué efectos tienen en nuestro organismo y cómo protegernos de ellas. En nuestro Facebook ya os hice una introducción hace unos días y ahora os lo desarrollaré más.
¿Qué tipo de radiaciones emite la luz solar?
El sol emite distintas radiaciones ULTRAVIOLETA (UV), VISIBLE E INFRARROJA ( IR).
- UV: es la radiación menos energética pero la de mayor poder de penetración y, por lo tanto, la que producirá mayores alteraciones en nuestra células y mayores efectos perjudiciales. Hay dos tipos los A y los B.
- UVA: son los más peligrosos para nuestro organismo y, sin embargo, hasta hace unos años no habíamos oído hablar de ellos ni indicar la fotoprotección en el envase. Son los responsables del fotoenvejecimiento y del cáncer de piel.
- UVB: son los responsables de las quemaduras solares o eritema y los que nos ponen morenos.
- VISIBLE: es la luz que el ojo humano percibe y la responsable de los colores.
- IR: es una radiación muy energética (da mucho calor). Muy utilizada con fines terapéuticos y pocos efectos perjudiciales.
Como podéis imaginar, sobre los que nos tenemos que fijar a la hora de la fotoprotección es con los UV y especialmente en los UVA que son los responsables del cáncer de piel fundamentalmente. Sin embargo, a la hora de elegir un fotoprotector siempre nos fijamos en el SPF, si es 50+ , 30 , 15... Pero esto sólo nos va a indicar el tiempo que vamos a tardar en padecer una quemadura solar, y no la protección frente al cáncer o al fotoenvejecimiento, que es en lo debería de preocuparnos.
Los filtros químicos, son filtros caros pero son los que nos protegen de los UVA, de ahí el precio de los "buenos fotoprotectores", deben de estar entre 15 y 25€ y si no es así desconfiar de él. Por eso, a la hora de buscar un fotoprotector apropiado a nuestra piel tenemos que fijarnos en:
- Que tenga filtros frente a los UVA, para evitar el cáncer de piel . El más conocido es el PABA, también octocrileno o el ac. Cinámico y los más usados últimamente son combinaciones de varios filtros físicos y químicos como el Mexoryl o el Tinosorb. Busca la indicación UVA rodeada de un círculo en el envase o, aún mejor, da la vuelta y mira su composición, eso nunca falla. Estos filtros necesitan 30 min para su activación.
- Que tenga filtros químicos, para evitar las quemaduras solares. Son filtros muy baratos y lo que hacen es reflejar la luz. Son, por ejemplo el Óxido de Zinc y el Dióxido de Titanio. La indicación en el envase será el SPF seguido de un número , que nos indicara el tiempo que podemos estar al sol sin quemarnos, es decir, si tiene un SPF 50, quiere decir que podemos estar 50 veces más tiempo al sol sin quemarnos, que si no nos lo pusiéramos.
Lo debemos hacer en casa, 30 min antes de la exposición al sol , para dar tiempo a la activación de los filtros y con la piel seca. Debemos ser generosos con la cantidad, la dosis recomendada y a la que están debidas la eficacia de los filtros es de 2 mg/cm2 , por lo que no te cortes con la cantidad, que cubra perfectamente toda la piel. Después tienes que reaplicarlos cada 2 horas y tras el baño si no son resistentes al agua.
Recuerda que no debes de usar los sobrantes del año pasado porque han perdido efectividad, mira en el envase el inscripción PAO (tapón abierto seguida de un número ) te indicará el tiempo que puede estar abierto sin deteriorarse.
¿Se pueden usar los de adultos en niños?
Los denominados pediátricos están preparados en su formulación con mayor número de filtros físicos, ya que se ha visto que en niños que han sufrido quemaduras solares en su infancia, aumentan un 30 % el riesgo de padecer cáncer de piel, en su edad adulta. Además poseen excipientes que aumenta la adherencia de los filtros a la piel, ya que estos están continuamente jugando, sudando y bañándose. Por ello no debemos usar los normales en los niños, aunque si podríamos hacerlo al contrario sin bajar el nivel de protección.
Bueno espero que os haya quedado todo caro y recordar si tenéis alguna duda no dudes en consultarme o pasarte por la farmacia.
